domingo, 7 de septiembre de 2008

oh mon dieur




odio las fiestas de quince años. literalmente. las odio.


de no ser por el buen licor y la comida probablemente ni siquiera pondría pie en una.
me molesta toda la parafernalia, las viejas encopetadas y las carajitas que juran y perjuran que por tener quince años son las mujeres más sabias del planeta.

me fastidian esta clase de reuniones; el esperar hasta la media noche para que sirvan alcohol porque la quinceañera ( y su traje digno de muñequita de torta) no termina de aparecer.
quizás sea yo que el cinismo no me deja tranquila.. pero creo fielmente que sería más facil calarse la dichosa espera con unos cuantas copas encima.


Estoy fastidiada; no entiendo la necesidad de mostrarnos toda la infancia de la quinceañera en aquel videobeam, sonando por décima quinta vez la melodía del danubio azul.

tengo ansias de alcohol.... y de sexo.

sexo y una copa de champagne, ja ja.

sexo al ritmo de eurythmics, erasure, le sport o algo similar. oh mon dieur, es hora de volver a la realidad.

es que no importa cuanto dinero se tenga siempre se puede ser white trash
las carajitas gritando a pleno pulmón porque uno de los invitados actúa en "somos tu y yo", la copia balurda del ya de po sí estúpido High school musical.

provoca cortarse las venas cuando empieza a sonar el reggaeton
uno pensaría que en las fiestas de gente con tanto dinero
se evitaría ciertas modas musicales...
por el contrario, al parecer mientras más dinero se tiene, más se disfruta el bailar al ritmo de música niche.
la música niche no se debería mezclar con el champagne rosé.
la música niche no encaja con el salmón ni el caviar.

será que estando en un nivel tan alto, se puede bajar adonde sea?
no importa que tan alto estés... siempre puedes ser white trash

estoy en una fiesta donde parece que el techno fue a petición del padre de la quinceañera.
solo para evitarse a la pila de monos en la pista de baile, menándose al ritmo de aquella cosa tan marginal que llaman reggaeton.
Pero nada funciona, en cambio te calas a los fans de daddy yankee, que de vaina conocen a tiesto y que lo bailan como si fuera (que otra cosa??????????) reggaeton.

me habla un carajo; me gusta. todo se jode cuando lo veo corear una canción de don Omar.
que lástima, el pana en serio me daba nota.
Por su aire juraba que la cosa era distinta, resultó otro pavi-perro más (paviperro, pavito que perrea al ritmo de cualquier niche reggaetonero)
quizás si hubiera bebido me lo habría disfrutado (al tipo obviamente)
sin pararle a su ignorancia o su estupidez

por eso a la próxima fiesta de esta índole me emborracharé con champagne
me guindaré un ipod con la música de erasure
me latearé al tipo cute que me saque a bailar.
no escucharé si es reggaetonero.
no me importará si no es intelectual.
que peste las fiestas de quince años.
ohh mon dieur que horrible la realidad.....

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